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Quiero ser instructor de yoga. ¿Por dónde empiezo?
Si has sentido que el yoga va más allá de ser una mera práctica física, ya que además te conecta contigo mismo/a, te ayuda a encontrar equilibrio y bienestar a nivel mental, físico y emocional, es muy probable que también te surjan ideas del estilo de: ¿Y si pudiese enseñar esto a otras personas? ¿Y si pudiese dedicarme profesionalmente al yoga? Este es el primer paso de un camino transformador que tú puedes hacer.
El yoga como profesión: una realidad creciente
El interés por el yoga ha ido creciendo de manera ininterrumpida en estos últimos años, tanto en España como internacionalmente. Cada vez hay más gente que practica yoga con regularidad, sabiendo que les reporta beneficios, tanto para personas en su día a día como a grandes deportistas profesionales. Esto ha generado una creciente demanda de profesionales capacitados que sepan guiar con seguridad, con conocimiento y con cercanía.
Formarse como instructor/a de yoga no sólo es una posibilidad vocacional, sino también una apuesta profesional con salidas reales relacionadas con el fitness, la salud, el bienestar o el desarrollo personal.
¿Qué dice la normativa en España?
En estos momentos todavía no existe una formación oficial específica de yoga regulada por el Ministerio de Educación en España. Esto quiere decir que no existe un título oficial de Formación Profesional de yoga ni un carrera universitaria específica para yoga.
Pero la práctica profesional del yoga en España está encuadrada dentro del campo del ejercicio físico y del bienestar, y actualmente existe el Certificado de Profesionalidad en Instrucción en Yoga (AFDA0311), regulado por el Real Decreto 1076/2012 formando parte de la familia profesional de Actividades Físicas y Deportivas, con validez en todo el territorio nacional y europeo a través del Suplemento Europass a los Certificados de Profesionalidad. Este certificado es, por tanto, una vía clara para la gente que quiere llegar a ejercer con todas las garantías legales.
Aquí es donde cobra especial sentido la formación no reglada: un camino idóneo tanto para aquellas personas que no tienen una formación previa y para aquellas que sí han seguido una formación oficial de Grado Medio, de Grado Superior o universitarios relacionados con la actividad física y el deporte, la educación o las ciencias de la salud, que buscan la especialización de su perfil profesional en yoga.
¿Por qué elegir una formación no reglada?
Una formación no reglada, bien diseñada, puede suponer ventajas significativas respecto a otros formatos:
- Flexibilidad y adaptación: Para personas ajustadas por el tiempo, o que trabajan.
- Actualización: Todo el método se alimenta de las últimas investigaciones y tendencias en movimiento consciente, mindfulness, salud, técnicas de respiración y meditación, diferenciación de sendas, estilos y tipos de yoga.
- Pasarela hacia una acreditación oficial: Es un primer paso excelente para aquellas personas que busquen obtener un Certificado de Profesionalidad a través de la vía de la evaluación de competencias o a través de convocatorias públicas.
- Complemento a otra formación: Muchos titulados en formación deportiva oficial (TAFAD, TSAF, CAFYD…) encuentran en el yoga una posibilidad de enriquecer su ámbito de intervención, en especial hacia poblaciones especiales, readaptación, gestión del estrés o modalidades deportivas concretas.
Ya que cada vez es más frecuente que profesionales del entrenamiento, del pilates, de actividades dirigidas o del alto rendimiento integren herramientas del yoga en sus intervenciones gracias a formaciones específicas no regladas de calidad enfocadas totalmente a ese Certificado de Profesionalidad.
Ten presente: enseñar yoga no es únicamente enseñar una secuencia de posturas. Es acompañar, observar, adaptar y provocar una experiencia transformadora.
¿Y a partir de ahí?
Una vez concluyas tu proceso formativo, tendrás la oportunidad de ejercer en centros deportivos, estudios, gimnasios, espacios de uso público, hoteles y empresas, incluso de forma autónoma. Si además persigues un Certificado de Profesionalidad, puedes tener la certeza de que esta formación te ayudará a certificar competencias o bien a realizar un proceso de evaluación de las mismas.
Si ya posees un Título oficial relacionado en el ámbito del deporte o de la salud, esta formación te permitirá ofrecer un servicio más integral, diferenciado y adaptado a las nuevas necesidades de la sociedad: prevención, manejo del estrés, autoconocimiento y bienestar.
Accede hoy a la primera etapa del camino
Formarte como instructor/a de yoga es una elección con futuro. No importa si empiezas desde el principio o si ya cuentas con un bagaje profesional en el ámbito del deporte o la salud. Siempre puedes ampliar tu conocimiento, mejorar tu currículum vitae y, especialmente, crecer en tu propia persona ayudando a que otras personas también lo hagan.
El yoga no sólo se enseña partiendo del conocimiento; el yoga se enseña desde la experiencia, y tu camino comienza a partir del momento en que decides dar este primer paso.
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